jueves, 5 de noviembre de 2015

VISITA AL MÁS GRANDE CEMENTERIO DE LATINOAMÉRICA Y 2do. EN EL MUNDO: "NUEVA ESPERANZA" VILLA MARIA DEL TRIUNFO LIMA PERU


  Recibí una invitación por internet para una salida fotográfica al Cementerio,  había dos cupos, me comuniqué con Arturo que esta interesado en asistir y nos inscribimos.
Partimos en un bus, íbamos 21, sólo conocía a Arturo. Entramos a internet en el celular para saber un poco más acerca del sitio al que nos dirigíamos, recién allí me enteré de la magnitud, más de 200.000 personas han sido enterradas allí, dice que es el 2do. más grande el mundo.  Tiene sus orígenes en la década del sesenta. Con la inmensa migración de gente del interior que se asienta  en los alrededores, trayendo consigo  sus fiestas y tradiciones ancestrales.  En el año setenta se formaliza el camposanto donde ya había cerca de un centenar de entierros inscritos.
El tráfico es denso y hemos demorado más de 2 horas en el trayecto, no es para menos porque es el mismo día de la celebración, 1ero. de noviembre.  Descendemos un par de cuadras antes de la entrada y caminamos en grupo abriéndonos paso en medio de "un mar de gente" que camina presurosa a través de comerciantes que ofrecen la más diversa variedad de productos, comidas, flores, vasijas etc.





Apenas ingresamos al camposanto fue más fácil caminar, el panorama cambió, me sentí intrusa y no sabía como reaccionarían los deudos con nuestra presencia allí, siempre he sido respetuosa con las creencias y rituales.  Al principio saqué el celular que no resulta tan intimidante, vi  al resto desplegar sus cámaras y empezar a fotografiar.  Con Arturo decidimos estar en un grupo pequeño,  los otros se fueron por su cuenta y acordamos encontrarnos a las 8:30 de la noche a la entrada, eran 4:30 de la tarde.
Empezamos a ascender por uno de los caminos, me detuve y recién tomé conciencia de la magnitud del tamaño del Cementerio, que se extiende a lo largo y ancho entre cerros que lo circundan y asciende hacia ellos también.  Tomé unos segundos y pedí por el eterno descanso de todos los que yacen allí,  me sentí en paz, sin embargo con curiosa preocupación saqué las dos cámara que escogí por ser de tamaño chico, que pasan más desapercibidas.
Los deudos sentados alrededor de las tumbas celebran de acuerdo a la tradición del sitio de donde provienen, muchos han pasado la noche con los familiares que partieron. La comida y bebida se comparte en familia.

Las bandas de música de diferentes regiones con sus instrumentos autóctonos se escuchan por doquier, algunos bailan, todos brindan con bebidas regionales y la mayoría con cerveza.  Es una gran feria de celebración  y mi preocupación se disipa porque contrario a lo que pensé a la gente le agradan las fotos, incluso nos llaman para que los fotografiemos y nos invitan a brindar con ellos por la felicidad del reencuentro, otros curiosos preguntan en qué medio saldrán sus fotos, a algunos interesados les comento que escribiré este blog por internet.







  
Muchas personas se dedican a remozar sus tumbas, renovar los nombres,  parece que la nueva tendencia es pintar las piedras que la circundan de colores llamativos.  Los perros deambulan con sus dueños, veo a algunos descansar cerca a las tumbas. En la mayoría dejan bebidas y comida  igualmente panes que se hacen para esta ocasión que se llaman "Guaguas".  Me acerco y converso con algunos, me comentan que vienen de Ayacucho, de Huancayo y de otras partes de la serranía, sus familiares yacen acá, durante el año se preparan para venir a la celebración. Es una tradición que vieron de sus padres y ahora transmiten a sus hijos. 









Cada familia forma un núcleo alrededor y comparte la celebración, veo a un señor que llora, está solo y ya ha terminado 2 cervezas, sentado al costado de la tumba conversa con su compadre a la vez que le dice lo mucho que lo extraña... me siento conmovida. Mas allá otra familia ha colocado globos rosados alrededor, "acá está nuestra hijita" me comenta y la hermanita voltea y me dice "desde el cielo ella nos ve y escucha", asiento con una sonrisa y me pide una foto.


Cada tumba se distingue por algo en particular, con letreros y dedicatorias muy personales. Ascendimos hasta la capilla,  entramos hace mucho calor por las velas y la cantidad de gente  que reza con mucha devoción. Afuera la Cruz del Camino con sus telas ondeantes por el viento. seguimos subiendo hasta llegar a la parte más alta del cerro, por allí pasan carros y mototaxis, el panorama nos muestra una vista a 360 grados, los cerros del frente son verdes con vegetación algo único en medio del arenal.  Allí esperaremos la noche para hacer nuestras tomas nocturnas, el sitio se presta para abrir los trípodes, por momentos nos quedamos en silencio divisando el panorama y asimilando las emociones. Los fuegos artificiales no se hacen esperar y el sonido de las bandas se escucha con nitidez.  La noche llega y después de las respectivas fotos nocturnas empezamos a descender  por este camino amplio con la ayuda de una linterna, alguien descubre un horno y nos compra pan recién salido, está riquísimo, son cerca de las 8:30 y recién caigo en la cuenta que desde el desayuno no he comido nada...  Nos encontramos con el resto de compañeros del grupo y caminamos hacia la salida rumbo al bus, en la explanada una orquesta toca y la fiesta está en su punto.  Subimos al bus que nos traerá de retorno a Lima.
Ha sido una experiencia única, diferente y la mejor manera de acompañar y homenajear 



















este día 1ero. de noviembre en el que se le rinden honores a todos los santos y se festeja con los muertos.

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