viernes, 18 de abril de 2014

TEJIENDO HISTORIAS

TEJIENDO HISTORIAS
Ese día salí más tarde que de costumbre a pasear a mi mascota,  cerca de las 11 de la noche.  En las calles de Miraflores  los serenos pasan con frecuencia  y siempre hay personas caminando,  los restaurantes y algunos negocios cierran tarde de modo que las calles no están desoladas.

Al doblar por una de las esquinas divisé recostada sobre un árbol a mitad de cuadra una bolsa transparente y la curiosidad hizo que me acercara a ver de qué se trataba, pensé si es basura la hubieran dejado en los basureros que hay en cada esquina,  miré con cierto temor y precaución en su interior y vi que eran fotografías,  saqué algunas y todas estaban enteras, había muchas antiguas y otras modernas, todas con personas,  saqué 4 que me llamaron la atención:

Una antigua tipo postal en papel de lino en blanco y negro de estudio,  de una niña con su vestido de Primera Comunión con su rosario y  misal del año 1958.



















Otra igual de estudio, parecía la misma niña cuando cumplió sus 15 años.
 Las otras dos:
Una  en blanco y negro tomada  en el año 1954 y la segunda foto a colores en el año 2004.  Ambas fotos en el Puerto hoy Balneario de Pimentel, en la misma pose,  los mismos tres personajes con 50 años de diferencia.

Son fotos que cuentan una historia, están los nombres y apellidos, además de las fechas y el sitio escritos al reverso,  los reservo porque aún me pregunto por qué estas fotos tan valiosas para sus dueños terminaron en una bolsa esperando al basurero o al reciclador, traje las 4 fotos a casa y me preguntaron por las demás?  Al día siguiente pasé temprano y ya no estaban.
Entonces la pregunta que hice a familiares y amigos más cercanos fue: botarías a la calle en una bolsa las fotos familiares?  Todos respondieron que no y pienso igual.

Entonces empezamos a tejer historias, acá hay 3 personas unidas por una amistad de 50 años, que se tomaron el trabajo de ir hasta Pimentel a repetir la foto que se tomaron en su juventud.
Qué pasó…?   Cuál fue la razón para que estas fotos terminaran en la calle?  cada persona me inventó una historia pero sin mucha convicción.
La única que guarda algo de veracidad es la de mi amiga corredora que cuenta que a veces le entregan propiedades que ella  tiene que limpiar y termina sacando todo sin miramientos,  porque tiene que entregarla a la brevedad y como se la piden., esta puede ser una razón pero seguiré pensando y qué más pasó?.....

Qué harías o haces con tus fotos familiares antiguas en papel de lino de estudio?  Con las otras que tienes impresas? ….

domingo, 19 de enero de 2014

POPAYAN "Ciudad Blanca de Colombia"

Regresé a Popayán después de muchísimos años y volví a revivir

imágenes que atesoré en mi corazón y sentimientos relacionados con la ciudad en donde viví gran parte de mi juventud, en donde tuve mi primer trabajo y empecé mi afición a la fotografía. Aquellos olores, colores y sabores tan presentes y a la vez ausentes, son como retazos de memoria que volví a unir, el reencuentro con amigos-as que compartimos tantas vivencias fue una grata experiencia, a pesar de los años transcurridos parecía que había sido ayer, esa es la amistad.

Los invito a hacer este paseo virtual por una ciudad que vale la pena conocer, acá sólamente algunas fotos que tomé y  datos necesarios.
Vista de la ciudad, techos con tejas


POPAYAN es conocida como “La ciudad Blanca de Colombia”, iluminada por faroles y sus construcciones pertenecientes a la época de la colonia prevalecen en su centro histórico.

Famosa por la celebración de la Semana Santa, el Festival Internacional de Música Religiosa y el Festival Gastronómico.

Ubicada a 135 km De Cali y 595 Km de Bogotá, en avión 1 hora 10 minutos.

Con un clima templado a húmedo que va desde los 18 a 20 grados C.

Sus habitantes tienen un férreo apego a sus tradiciones como se evidencia en su arquitectura, idiosincrasia, cultura y gastronomía.

Torre del reloj : monumento construido en 1673, en 1983 el terremoto que remeció la ciudad  averió el reloj de precedencia inglesa, pero fue reparado por la misma fábrica que lo construyó.

Catedral  Basílica  de Nuestra Señora de la Asunción:
De estilo neoclásico con una cúpula de 4o metros, orgullo de los payaneses.

Puente del Humilladero: considerado emblema cultural de Popayán, esta imponente pieza arquitectónica tiene 12 arcos de 9 metros  de altura cada uno.
 Vistas de algunas calles del Centro Histórico

 Rincón payanés
Iglesia de Santo Domingo:  sobresale por su arquitectura de estilo barroco

Algunos detalles como un aldabón, empedrado de antaño y placa alusiva a las procesiones.


Parque Caldas: data de 1537 rodeado de legendarios árboles situado en el centro de Popayán . El fotógrafo seguía allí como símbolo de una ciudad en la que el tiempo parece detenido en el ayer.

Deliciosas empanaditas y tamalitos de pipián
Vistas Nocturnas: fotografiar de noche en Popayán es una maravilla porque son los faroles los que alumbran las calles y tiene mucho encanto.

Al fondo de la calle  La Ermita
Emulando una foto que vi de un fotógrafo payanés
Este es uno de los destinos también obligados para el turista, la Ciudad Blanca y colonial los espera con sus calles empedradas, iglesias, parques, museos, historia y gastronomía.  Cuna de poetas, escritores y presidentes.

miércoles, 24 de julio de 2013

El entorno en donde vives determina en gran parte el estilo de vida que llevas.

En mi caso viví 12 años en San Isidro, los nidos ó jardines de mis hijas estaban muy cerca, en la esquina estaba el carnicero, la farmacia en la misma cuadra, la iglesia al frente y el mercado en ese entonces “de productores” a unas cuantas cuadras, hice mi vida en ese entorno hasta que mis hijas ingresaron a un colegio en La Planicie, al principio no sentíamos las distancias porque los primos iban al mismo colegio y los llevaba un chofer, luego hicimos pull (nos turnábamos) pero los primos se graduaron y empezó el periplo de llevadas y recogidas además de hacer tiempo mientras salían de las clases extracurriculares, hasta que vimos que se venían al menos 12 años de colegio con esa rutina estresante y decidimos mudarnos más cerca al colegio en Camacho.


Durante casi 25 años vivimos muy contentos porque el clima con menos humedad y con más sol que en San Isidro, ingresé al Club de Jardines de Camacho, a la fotografía, mi voluntariado también estaba cerca. Tuvimos una casa amplia con un jardín que cultivé con esmero.


Me gustan las plantas y aunque pertenezco a un Club de Jardines no soy especialista “horticultora” me identifico como entusiasta y como dirían los muchachos “tengo buena vibra” porque se mantienen bien.
Cultivé hierbas aromáticas y también el aguaymanto tan apreciado acá,  en Colombia se llama Uchuva y se dá silvestre.



En el techo  la Bouganvillea de la casa vecina  florecía en todo su esplendor y le saqué partido porque muchas de las parejas de novios hicieron su sesión antes de la boda y salieron unas fotos preciosas.



Mi jardín ha sido una suma de esfuerzos porque cuando me mudé tenía plantas muy bonitas y bien cuidadas, cultivadas por la dueña anterior. Ella las eligió cuidadosamente y sembró un árbol para el verano (la Poinciana llamada en Colombia Acacia Roja, que forma sombra como una gran sombrilla y se llena de flores anaranjadas) y otro para el invierno (el tulipán africano que da unas enormes flores de color ladrillo), hasta lo último siguió la higuera dando enormes y dulcísimos higos morados, la sembró mi marido cuando aún no vivíamos allá pero él era muy amigo de la familia y venía con frecuencia a visitarlos, como decimos en Colombia “nadie sabe para quién trabaja…” y la terminamos disfrutando nosotros.

Con el pasar de los años recibí donaciones de plantas de familiares y amigos que se han mudado de sus casas y yo estuve encantada de tenerlas adornando el jardín.

Desde entonces aparte de regar, corté las hojas secas, recogí las ramas etc.. realmente es una terapia para el estrés, mientras lo haces puedes poner los pensamientos en orden, hacer mentalmente las listas de propósitos y meditar… me encantó hacerlo y generalmente regaba muy tarde porque era la hora en la que había buena presión de agua y en casa dormían. En verano lo hacía de día para aprovechar y tomar un poco de sol, aunque no tuvimos piscina con la manguera me refrescaba.


A los pajaritos les daba maíz partido y alguna fruta muy madura y tuve muchos pajaritos que me visitaron, aproveché para aprender un poco acerca de ellos y les tomé muchas fotos.
                                                                                         



                                                                                       
 Pienso que las cosas las tienes que gozar mientras las tengas, supongo que muchas personas tienen su jardín y nunca lo han regado, les recomiendo que lo hagan y disfruten viendo cómo van saliendo los brotes nuevos, las coronas de las sicas, las semillas de las palmeras, las flores… en fin es un placer a la mano y gratis.


Ahora nos hemos mudado y otros lo disfrutarán, así es la ley de la vida y agradezco a Dios por tantos años en ese entorno. Mis hijas, amigos y familia disfrutaron también de él porque allí se hicieron todas las celebraciones y encuentros familiares, hice muchos estudios fotográficos y fueron muchas las novias que también posaron en él.
En Camacho no hay veredas ó aceras si caminas tienes que hacerlo con mucho cuidado porque los carros te pueden atropellar, por lo tanto caminaba muy poco a pesar de tener un parque al frente y Simón y Mateo nuestras mascotas tenían el jardín entonces no necesitaban salir de paseo, las salidas eran en carro.


Tuve la oportunidad de traer algunas plantas que ahora me acompañan y están a la entrada del edificio en donde estamos y en la terraza, otras las disfrutan algunas amigas a quienes les gusta cuidarlas.
                                      Sicas cultivadas por 20 años
                                         Agabes 17 han respondido bien gracias a la luz artificial
                                          Palmeras robilineas que me regaló una amiga y las cultivé

Ahora estamos en un distrito totalmente diferente que es Miraflores, la rutina diaria ha cambiado sustancialmente, sacamos a nuestro perro Mateo en las mañanas y noches y gracias a eso caminamos disfrutando de la vista del mar, todas las calles tienen veredas o aceras, con bajadas para la gente mayor, cuando uno camina encuentra y detalla todas las cosas que generalmente pueden pasar desapercibidas, se encuentran casas republicanas que con el boom de la construcción pronto desaparecerán, algunas con detalles curiosos como la que tiene el asta de la bandera, ves a la gente que se ingenia para que el carro le quepa en el estacionamiento abombando la reja hacia afuera.






                            Balcón con encanto
                                Grafitis


                              Recién remodelada, se alquilan habitaciones
                              En esta calle demolieron todas las casas y ahora vemos edificios

 salimos temprano compramos el pan, el periódico, tomamos un cafecito al paso y  de tanto ver generalmente a las mismas personas con sus perros conocemos sus nombres y nos saludamos. Conversamos con la Sra. del kiosco de periódicos, con el de la carretilla de las frutas, con la Sra. de las flores y en la panadería ya nos conocen.  El clima es muy húmedo y frío en este invierno pero con la ayuda de una buena chalina y chompa se remedia..









En Miraflores la gente hace deporte, grandes y chicos le sacan partido a los parques, es un Distrito netamente turístico también por la cercanía al mar, con centros culturales,  galerías y por su centro comercial Larcomar.










La mayoría de gente tiene su mascota y como viven en depto. hay que sacarlos de paseo y los parques tienen la infraestructura.




Caminar hace bien al espíritu además que nos vuelve observadores apreciando así todo a nuestro alrededor.

                              Flor de la Clivia en el muro de un restaurante.





                              Turistas!

Ahora manejamos muy poco porque prácticamente todo lo hacemos a pié, esto es calidad de vida en este momento en que el tráfico en Lima se ha vuelto pesado y estresante.


Por eso termino este escrito con la frase que empecé “El entorno en donde vives determina en gran parte el estilo de vida que llevas”.