
Comencé con la ampliadora cuya foto adjunto luego adquirí una moderna que también conservo (por el momento…). Con la cámara de la foto tomé varios matrimonios… la de formato más grande no la tengo. El proyector de diapositivas también parece sacado de un anticuario pero todos en su debido momento fueron de mucha ayuda cumplieron su cometido y ahora descansan en una repisa junto con otras antigüedades.
Esta experiencia se la han perdido muchos. Todos aquellos que comenzaron a interesarse en la fotografía y que comenzaron con la cámara digital … como alguien diría “empezaron a caminar sin haber gateado” y todo aquello que tanto trabajo costaba como sacar una foto nocturna con trípode y varias mediciones sin saber qué iba a salir hasta no revelar. Ahora las cámaras
vienen con programas sofisticados que nos hacen fácil las tomas y “todos son fotógrafos” en los matrimonios por ejemplo el 80 por ciento de los invitados traen su digital y disparan a la vez que uno que está contratado para hacer las fotos y es apenas lógico todos quieren su instantánea.
Pero bueno ahora nosotros “los de a mano” nos actualizamos también y entramos a la era digital. Al principio seguía tomando las novias con rollo en blanco y negro escaneándo los negativos y digitalizándolos todo un trabajo que sólo yo notaba … las novias no diferenciaban de un virado directo digital. Entonces me actualicé pero de todas maneras busco el filtraje dentro de los programas porque el ojo se vuelve exigente y debes entregar lo que te gusta y juzgas bien hecho. También continúo haciendo las mediciones en estudio con fotómetro en mano porque eso de “ensayo error” me aterra. Soy maniática en esto pues no delego todavía a ningún otro mi trabajo. Personalmente hago las tomas… las bajo y escojo … les hago el trabajo necesario en la computadora … porque no quiero que la abuelita parezca de la edad de la novia, a veces se entusiasman con el photoshop y eliminan todas las arrugas y aunque si elimino manchas y suavizo arrugas pienso que las líneas de edad que nos identifican deben permanecer, entonces a cada trabajo le dedico una buena cantidad de tiempo.
Ahora generalmente son los novios quienes deciden lo que quieren “contar su historia hacer un reportaje y registrarlo todo”.
Las fotos que apartaba por estar un poco movidas y no muy definidas a veces son las más interesantes para ellos porque lo que importa es el momento el gesto y el sentimiento … no necesariamente la técnica ni el cuidado fotográfico.
Las locaciones varían tanto como los gustos y cada novia tiene su estilo particular que debes conocer de antemano para “darle gusto y quedar a gusto”.
Estos reportajes empezaban en la casa de la novia con la mamá ó la empleada ayudándola a vestir … después algunas preferían mudarse el día anterior a un hotel que les permitiría hacer fotos en algunos ambientes y la mejor amiga ó la madrina era la indicada para acompañarla .
Ahora ya la pareja directamente prefiere intervenir personalmente y ser los protagonistas de todos los momentos … “ las fotos son para nosotros”.
M e parece acertado pero recuerden que a los padres les gustaría alguna.
Algunos las prefieren impresas en álbumes fotográficos otros en un CD y otros físicamente porque tienen álbumes para colocarlas todo va de acuerdo al gusto.
Ya el mito de que no era prudente que el novio viera a la novia vestida pasó a la historia ... aunque algunas más conservadoras aún guardan la costumbre.